Dónde intervenimos

Los BENEFICIARIOS de las intervenciones de Paréntesis son las personas reclusas y exreclusas, sus familias y el resto de colectivos en procesos de exclusión social, centrando nuestra intervención en los C.P. Murcia I y II y en el Centro de Inserción Social CIS Guillermo Miranda.

En la actualidad a nivel nacional hay 76.371 personas privadas de libertad en prisiones españolas. De estas, 70.274 son hombres y 6.097 mujeres. El 22,3% son preventivos y el 77,7% penados. La gran mayoría de las personas privadas de libertad tienen entre 18 y 30 años, más de la mitad son jóvenes menores de 25 años y casi una cuarta parte del total son menores de 22 años. El número más numeroso al que se le aplica la pena de prisión son jóvenes varones solteros, menores de 26 años, que suponen el 41,6% del total.

El perfil de la población penitenciaria demuestra que la prisión es la consecuencia de un proceso anterior de progresiva exclusión social: familias problemáticas, bajo nivel cultural, falta de recursos económicos, escasa o nula formación laboral y/o mínima experiencia, paro, viviendas inadecuadas, drogodependencias… La prisión no resuelve esta situación, sino que la empeora.
Para las personas privadas de libertad, el momento de la salida de la prisión representa un periodo de especial importancia y vulnerabilidad: dificultades para acceder a un trabajo por la poca experiencia y certificación laboral, relaciones familiares y sociales empobrecidas, reencuentro con personas y ambientes problemáticos, falta de recursos económicos…

España tiene la mayor proporción de población penitenciaria de Europa, a pesar de tener un índice de criminalidad por debajo de la media europea. Esta situación es motivada por la expansión del ámbito penal, la abusiva aplicación de la pena de prisión, la insuficiente potenciación de la reeducación y de la reinserción.

Titulares

  • Entre el 70 y el 80% de las personas privadas de libertad en España lo son por motivo de temas relacionados con las drogodependencias.
  • Un 20% tienen antecedentes de trastornos psicopatológicos previos a su ingreso en centros penitenciarios. Un 10% son trastornos duales (coexistencia de adiciones y problemas de salud mental).
  • En España 2 de cada 3 internos regresan a prisión. La proporción se incrementa hasta el 80% en los jóvenes de menos de 20 años. Esta tasa de reincidencia constata la gravedad del problema y demuestra la necesidad de acciones sociales.
  • Las acciones relacionadas con el mundo laboral representan un importante instrumento para romper con este círculo y, al mismo tiempo, generar oportunidades de cambio. El trabajo puede actuar como la fuerza impulsora del cambio que facilite la incorporación social.

Para nosotros el principal titular es:

SON MUCHAS LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD QUE DESEAN REHACER SU VIDA, ESTÁN DISPUESTAS A LUCHAR POR UN FUTURO DIFERENTE Y APROVECHAR LAS OPORTUNIDADES PARA HACERLO POSIBLE.