QUIENES SOMOS

La Asociación Colectivo Paréntesis es una entidad de iniciativa social, no lucrativa, independiente y plural, que nació en 1994 para promover de forma permanente y creativa la integración social de las personas reclusas y exreclusas, así como la de sus familias y el resto de colectivos en procesos de exclusión social.

Nuestra Visión

Ser un referente en el ámbito penitenciario español. Ofreciendo una respuesta eficaz al cumplimiento penitenciario, tanto en el área preventiva como de tratamiento; un recurso útil y cercano, para personas reclusas y exreclusas, sus familias y el resto de la sociedad.

Nuestra Misión

Mejorar la calidad de vida de las personas reclusas o exreclusas y de sus familias, sin prejuicio de que la acción pueda extenderse a otros ámbitos de la sociedad.

PERSONAL

RECURSOS HUMANOS

El valor humano de Paréntesis está constituido por los socios y socias, la Junta Directiva, los equipos de coordinación, los equipos profesionales en plantilla, los equipos de voluntarios colaboradores en los diferentes talleres y actividades que lleva a cabo nuestra entidad y por estudiantes o profesionales que realizan sus prácticas en algunos de los programas, así como por otras personas que prestan puntualmente sus servicios profesionales a la organización.

COMPONENTES de la JUNTA DIRECTIVA

PRESIDENTE: D. Virginia Ayala Martínez.
VICEPRESIDENTA: Dña. Ma. Teresa Ballesta Machado
SECRETARIA: Dña. Ana Belén Romera
TESORERO: Dña. María Teresa Micol
VOCAL: D. José Juan Sánchez Teruel

ORGANIGRAMA

organigrama

EL EQUIPO TÉCNICO.

El equipo de trabajadores de Colectivo Paréntesis está compuesto por una plantilla multidisciplinar de 10 profesionales con titulaciones diversas (Trabajadores Sociales, Psicólogos, Educadores Sociales, administrativos y terapeutas) y que además tienen formación en el ámbito penitenciario y amplia experiencia.

EL VOLUNTARIADO.

Los voluntarios penitenciarios, saben de nostalgias y de soledades, de gritos y de silencios, de risas y de lágrimas, que se esfuerzan en tragar, porque ni llorar está bien visto. Pero también saben de alegrías, de despertar de la conciencia y de autoestima, de la recuperación y reinserción de personas que les había hecho creerse segregadas y alguien, un día, les dijo: Te necesito. Así como eres. No tienes que cambiar para que seamos amigos, si tú quieres.

Existen unos códigos de comunicación entre los internos y los voluntarios que escapan hasta de los propios funcionarios. A estos se les respeta al móximo en su delicada tarea, así como ellos a los voluntarios, como protagonistas de una relación personal que nace de un Convenio entre la ONG e Instituciones Penitenciarias. Esa es la característica del voluntariado en prisiones: no confundirse con ninguna de las partes y respetar siempre las reglas de juego. Lo que mueve a los voluntarios, más que su soledad, es su aislamiento, su marginación, su situación y se les acompaña para estar con ellos, charlar, pasear, sentarse juntos y, sobre todo, escucharlos. Una de las cosas que se pueden hacer es escuchar a los demás. Pero todavía existe una mejor, acogerlos. Como son y, sobre todo, sin pretender cambiarlos.